Apuntalar la platanera en Canarias sin óxido
Apuntalar la platanera en Canarias es una tarea que se repite en cada ciclo de producción: el peso del racimo, unido al viento constante y a la humedad salina del litoral, obliga a sujetar cada planta con un material que aguante temporada tras temporada sin ceder ni corroerse. El monofilamento de poliéster AGROPET nace precisamente para ese trabajo, como sustituto directo del alambre de acero galvanizado.
El reto de apuntalar la platanera en Canarias
La platanera es una planta herbácea de pseudotallo tierno que, cuando el racimo empieza a llenar, queda descompensada y tiende a vencerse. En un archipiélago batido por los alisios, una racha de viento basta para tumbar la mata o partir el pseudotallo justo cuando la fruta está a punto. Por eso el apuntalado —atar la planta a un punto fijo o a la estructura de la parcela— es una práctica sistemática en las plantaciones de Tenerife, La Palma y Gran Canaria, tanto al aire libre como bajo malla o invernadero.
El problema no es sujetar la planta, sino con qué. El alambre de acero galvanizado, la solución de siempre, se enfrenta en Canarias a un entorno especialmente hostil: la maresía de las fincas costeras, la humedad alta y constante, el riego frecuente y los tratamientos fitosanitarios —muchos a base de cobre— aceleran la corrosión. Cuando el galvanizado se pica, el alambre se oxida, mancha, pierde sección y llega a cortar el propio pseudotallo por rozamiento.
El cable de poliéster AGROPET, alternativa al alambre galvanizado
El cable AGROPET es un monofilamento de poliéster PET de alta tenacidad diseñado para sustituir al alambre de acero en las labores de sujeción agrícola. Al no ser metálico, elimina de raíz el problema de la oxidación: ni se pica ni deja regueros de óxido, por muy salino o húmedo que sea el ambiente. Estas son sus propiedades más útiles para apuntalar la platanera en Canarias:
- No se oxida: indiferente a la maresía, a la humedad y a los tratamientos de cobre habituales en el cultivo.
- Dieléctrico: no conduce la electricidad, un plus de seguridad cerca de bombas de riego, vallados o líneas eléctricas.
- Unas cinco veces más ligero que el acero (densidad 1,36 g/cm³): se maneja y se transporta con menos esfuerzo entre líneas apretadas de plantas.
- Resistente a la radiación UV: mantiene sus propiedades a la intemperie y bajo la malla, algo clave con la insolación canaria.
- Estable de −40 °C a +90 °C, con punto de fusión de 250 °C: soporta el calor acumulado bajo plástico sin reblandecerse.
- Se anuda a mano: se ata rápido y sin herramientas especiales, como una cuerda, y se corta a la medida en campo.
Se fabrica en color blanco y cristal, y es reciclable al final de su vida útil, lo que ayuda a gestionar los restos de la parcela sin sumar residuo metálico.
Calibres, cargas de rotura y tensado
Para el apuntalado conviene elegir el calibre en función del punto de anclaje y de la carga prevista. AGROPET ofrece varios diámetros con cargas de rotura contrastadas: 2,6 mm → 300 kgf, 3 mm → 365 kgf, 4 mm → 405 kgf y 5 mm → 616 kgf. Con el peso habitual de un racimo, los calibres intermedios ofrecen un margen amplio para trabajar con holgura.
El cable admite un alargamiento a rotura en torno al 16 %, lo que le da un comportamiento algo más elástico que el acero y ayuda a absorber los tirones del viento sin transmitir todo el golpe a la planta. Cuando interesa dejar la sujeción firme, se tensa aproximadamente al 1 % con tensores o con un sistema Gripple®; cuando basta con atar, se anuda directamente a mano. En ambos casos, el mismo rollo sirve para toda la campaña y no deja el punto de amarre oxidado al año siguiente.
Cómo se aplica y por qué dura en el campo canario
En la práctica, el cable se ata por debajo del racimo y se lleva a un punto de anclaje firme —un poste, la línea de alambre de la parcela o la estructura del invernadero—, repartiendo el peso y enderezando la mata. Como se anuda a mano y se corta a medida, el operario avanza planta a planta al mismo ritmo que con la cuerda tradicional, pero con una sujeción que no se degrada con el sol ni con la humedad.
El cable AGROPET se fabrica en Europa por Textil Villa de Pego (Pego, Alicante), con sistemas de gestión certificados según las normas ISO 9001 e ISO 14001 por Bureau Veritas. Para el agricultor de plátano, la ventaja es directa: una sujeción que no se corroe, que pesa poco y que se reutiliza campaña tras campaña, sin las manchas ni las roturas que provoca el alambre en las fincas más expuestas a la maresía. Puedes ver todas las características técnicas y los calibres disponibles en la página de producto del cable AGROPET.
Foto: Sanjay Sharma (Pexels) · Pexels License (uso comercial, sin atribución obligatoria)
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