Entutorado y sujeción de viñas en Canarias con hilo de poliéster
El entutorado y sujeción de viñas en Canarias se libra contra un enemigo silencioso: la corrosión. Entre la brisa marina cargada de salitre, la humedad persistente del mar de nubes y los tratamientos con azufre y cobre, el alambre de acero galvanizado envejece mucho antes de tiempo. El hilo de poliéster de AGROPET es una alternativa que no se oxida y pesa una fracción de lo que pesa el acero.
Viticultura heroica en las islas: un entorno que castiga los materiales
El viñedo canario es, en buena parte, viticultura heroica. Se cultiva en bancales de piedra volcánica, en laderas de fuerte pendiente y sobre suelos de picón donde la maquinaria apenas entra y casi todo se resuelve a mano o con ayuda animal. En Lanzarote las cepas se protegen en hoyos rodeados de zocos de piedra frente al viento; en el Valle de la Orotava perdura el cordón trenzado, y en comarcas como Tacoronte-Acentejo o Ycoden-Daute-Isora conviven la espaldera y el emparrado.
A esto se suma un patrimonio singular: buena parte del viñedo canario es de pie franco, libre de filoxera, con cepas viejas que conviene conservar campaña tras campaña. Cuanto menos se manipule la estructura de sujeción para repararla, menos se perturba la planta.
Todos estos sistemas dependen de un alambre o cable que sujete el sarmiento y aguante la carga del año. En un terreno donde subir material hasta el bancal cuesta esfuerzo real, el peso y la durabilidad del hilo no son un detalle: condicionan cada campaña.
Por qué el acero galvanizado no aguanta bien en Canarias
Las islas suman varios factores que aceleran la corrosión del acero. El aerosol marino deposita sal sobre la espaldera incluso a cierta distancia de la costa; el mar de nubes mantiene una humedad alta durante largas temporadas; y los tratamientos fitosanitarios habituales frente a oídio y mildiu —azufre y caldo bordelés a base de cobre— crean un ambiente químicamente agresivo. Sobre el acero galvanizado, esa combinación termina en óxido, manchas sobre madera y fruto, y pérdida de tensión en la línea.
En las medianías y costas de Tenerife, Gran Canaria o La Palma, la exposición al viento del noreste y a la salinidad es constante, y en las zonas más altas se suma una radiación solar muy intensa. Un alambrado que empieza a oxidarse en esas condiciones pierde tensión, y una línea floja transmite mal el peso de la vegetación y del fruto a lo largo de la temporada.
Rehacer un alambrado oxidado en una ladera de difícil acceso es costoso y repetitivo. Por eso interesa un material que, sencillamente, no se oxide.
Hilo de poliéster AGROPET para el entutorado y sujeción de viñas en Canarias
El monofilamento de poliéster PET de alta tenacidad de AGROPET sustituye al alambre de acero galvanizado sin heredar sus problemas. Es un material medido y estable, pensado para durar a la intemperie:
- No se oxida: inmune al salitre, a la humedad del mar de nubes y a los tratamientos con azufre y cobre.
- Dieléctrico: no conduce electricidad, un punto de seguridad frente al acero.
- Unas 5 veces más ligero que el acero (densidad 1,36 g/cm³): se sube al bancal y se maneja con mucho menos esfuerzo.
- Resistente a la radiación UV, intensa en la latitud y la altitud del viñedo isleño.
- Estable de −40 °C a +90 °C, con punto de fusión de 250 °C y un alargamiento a rotura en torno al 16 %.
- Se tensa al 1 % con tensores o Gripple® y se anuda a mano, sin herramienta especial.
- Disponible en blanco y cristal, y reciclable al final de su vida útil.
En el trabajo diario, el hilo se corta y se anuda con las manos, sin rebabas cortantes ni extremos oxidados que dañen los guantes o hieran al podador. Su ligereza reduce la fatiga en jornadas de poda y atado sobre pendiente, y al no conducir electricidad aporta tranquilidad en las labores durante episodios de tormenta.
Calibres, montaje y fabricación
El calibre se elige según la carga de la línea y la longitud del bancal. AGROPET ofrece cuatro diámetros con cargas de rotura concretas: 2,6 mm (300 kgf), 3 mm (365 kgf), 4 mm (405 kgf) y 5 mm (616 kgf). Para la espaldera o el cordón trenzado, un calibre intermedio suele cubrir bien la línea de sujeción, dejando los más gruesos para los tramos que soportan mayor tensión.
El montaje es directo: se tensa la línea a un 1 % con tensor o Gripple®, se fija a los postes de cabecera y se anudan los sarmientos a mano. Al no oxidarse, no marca la madera ni deja regueros sobre el fruto. El hilo se fabrica en Europa, en Pego (Alicante), por Textil Villa de Pego con certificación ISO 9001 e ISO 14001 (Bureau Veritas). Puedes consultar diámetros y datos técnicos en la página de producto.
Foto: Helena Jankovičová Kováčová (Pexels) · Pexels License (uso comercial, sin atribución obligatoria)
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