Uva de mesa y frutales sin corrosión en el Valle del Cauca con AGROPET®
En municipios del norte del Valle del Cauca como La Unión, Roldanillo y Toro, la uva de mesa y los frutales crecen bajo un clima cálido y húmedo que castiga cualquier alambre. Por eso muchos productores buscan sostener emparrados y tutores con uva de mesa y frutales sin corrosión en el Valle del Cauca, y ahí encaja el monofilamento de poliéster AGROPET®, la alternativa directa al alambre de acero galvanizado.
El norte del Valle del Cauca: tierra de uva de mesa y frutales
La zona plana del río Cauca, alrededor de La Unión —reconocida como la capital colombiana de la uva—, concentra buena parte de la uva de mesa del país, con variedades como Isabella y Red Globe conducidas en emparrado. A su lado conviven cítricos, aguacate, papaya y guayaba, cultivos que también dependen de sistemas de tutoreo y de conducción bien tensados.
Es un valle interandino cálido, de días soleados, alta humedad relativa y lluvias marcadas en dos temporadas. Esa combinación de calor, agua y radiación solar intensa es exigente con las estructuras de soporte: lo que sostiene la parra o el árbol tiene que aguantar años a la intemperie sin degradarse.
Por qué el alambre galvanizado se corroe en esta zona
El acero galvanizado pierde su capa de zinc con la humedad constante y las mojaduras del riego; una vez expuesto el hierro, aparece el óxido, el picado y la pérdida de resistencia. En uva de mesa el problema se agrava, porque la presión de hongos en clima húmedo obliga a aplicaciones frecuentes de fungicidas a base de cobre —como el caldo bordelés— y de azufre, productos especialmente agresivos con el zinc y el acero.
El resultado es conocido: alambres que se manchan de óxido, dejan marcas en los racimos y los frutos, se debilitan y terminan reventando bajo el peso de la cosecha. Cada temporada implica revisar, resoldar o reemplazar tramos, con el costo y el tiempo que eso supone en plena finca.
AGROPET®: monofilamento sin corrosión para uva y frutales del Valle del Cauca
AGROPET® es un monofilamento (cable) de poliéster PET de alta tenacidad pensado para reemplazar el alambre de acero galvanizado en emparrados y tutores. No se oxida, es dieléctrico (no conduce electricidad) y pesa cerca de cinco veces menos que el acero, con una densidad de 1,36 g/cm³. Resiste la radiación UV y se mantiene estable entre −40 °C y +90 °C, con un punto de fusión de 250 °C. Puedes conocer todos los detalles en la página de producto.
- No se oxida: inerte frente a la humedad y a las aspersiones de cobre y azufre, sin manchas de óxido en el alambre ni en la fruta.
- Dieléctrico: no conduce electricidad, una ventaja de seguridad cerca de líneas eléctricas en la finca.
- Liviano: unas cinco veces más ligero que el acero, más fácil de transportar y de montar en el emparrado.
- Elástico: con un alargamiento a la rotura cercano al 16 %, absorbe tirones y sobrecargas sin quebrarse como un alambre oxidado.
- Estable al sol: resistente a los rayos UV del valle, disponible en color blanco y cristal.
Se tensa al 1 % con tensores o con Gripple® y se anuda a mano, sin herramientas especiales. Según el calibre, ofrece cargas de rotura de 300 kgf en Ø 2,6 mm, 365 kgf en Ø 3 mm, 405 kgf en Ø 4 mm y 616 kgf en Ø 5 mm, de modo que puedes elegir el hilo adecuado para cada línea del emparrado o del tutor. Al final de su vida útil es un material reciclable.
Frente a las aspersiones de cobre y azufre y a la humedad permanente del valle, el poliéster no reacciona ni se degrada como el zinc: el mismo hilo puede acompañar la parra temporada tras temporada sin manchar los racimos ni ceder por picaduras de óxido. Y al ser dieléctrico, evita también los problemas de corrosión galvánica que aparecen donde el alambre metálico toca postes o grapas de distintos metales.
El cable lo fabrica en Europa Textil Villa de Pego (Pego, Alicante), con certificaciones ISO 9001 e ISO 14001 verificadas por Bureau Veritas.
Cómo montarlo en emparrados y tutores
Antes de instalar, define el marco de plantación y el nivel de tensión que necesita cada línea, según la carga de racimos o de ramas que va a sostener. Fija el monofilamento a los postes de cabecera con tensores o Gripple®, deja las líneas parejas y revisa que no queden puntos de fricción contra ganchos o grapas.
Como es liviano e inerte, una sola persona maneja rollos largos con comodidad y el retensado periódico es rápido, incluso en épocas de lluvia y humedad alta. Sobre una estructura bien diseñada, el poliéster mantiene un soporte parejo durante todo el año y acompaña varios ciclos de cultivo sin los recambios que impone el óxido en el alambre de acero. Ese comportamiento parejo es especialmente útil en el emparrado de uva, donde una línea floja o rota obliga a rehacer el tramo en plena temporada.
Foto: zhanlin feng (Pexels) · Pexels License
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