Cable de poliéster AGROPET® para parrones de uva de mesa en Ica
En los valles de Ica, la uva de mesa de exportación se conduce en parrón, y ese emparrado depende por completo del cable que sostiene la carga de cada racimo. El monofilamento de poliéster PET de alta tenacidad AGROPET® reemplaza al alambre de acero galvanizado en los parrones de uva de mesa en Ica: no se oxida, no conduce electricidad y pesa alrededor de cinco veces menos que el acero.
Qué le exige el desierto de Ica a un emparrado
Ica se ubica en el desierto costero del sur del Perú, una de las principales zonas de uva de mesa de exportación del país. El propio sistema de parrón —una retícula de alambres horizontales sostenida sobre postes y cables perimetrales— reparte el peso del follaje y de los racimos sobre toda la malla, de modo que cada línea y cada anclaje soportan tensión de forma permanente. La radiación solar es intensa durante casi todo el año y los vientos, incluidas las corrientes de arena tipo paracas, someten la estructura a esfuerzos dinámicos constantes. A ello se suma la marcada oscilación térmica entre el día y la noche propia del desierto, que dilata y contrae los materiales y castiga los puntos de fijación.
También está la salinidad de suelos y aguas de riego, agravada por la sobreexplotación del acuífero del valle. Las sales, combinadas con la humedad del riego por goteo y con los caldos fitosanitarios a base de azufre y cobre, atacan de forma directa al alambre de acero galvanizado y aceleran su corrosión, justo en los puntos de tensión donde el cable más trabaja.
Por qué el cable de poliéster AGROPET® encaja en los parrones de uva de mesa en Ica
El monofilamento AGROPET® está fabricado con poliéster PET de alta tenacidad, un material que no se oxida y que no se ve afectado por las sales ni por los tratamientos fitosanitarios habituales en la vid. Su resistencia a la radiación UV le permite mantenerse estable temporada tras temporada, y su carácter dieléctrico —no conduce electricidad— aporta seguridad al trabajar con herramientas metálicas de poda y cosecha en altura, cerca de tendidos eléctricos. Frente al alambre de acero, sus ventajas prácticas para el parronal iqueño son concretas:
- No se corroe con la salinidad del agua y del suelo ni con los caldos de azufre y cobre.
- Es dieléctrico: no conduce electricidad, un plus de seguridad para el personal.
- Pesa cerca de cinco veces menos que el acero (densidad 1,36 g/cm³), lo que facilita el manejo de bobinas y el tendido en campo.
- Resiste la radiación UV y se mantiene estable entre −40 °C y +90 °C, con punto de fusión de 250 °C.
- Se anuda a mano y se tensa al 1 % con tensores o con Gripple®.
- Está disponible en color blanco y cristal.
En parrones altos, donde buena parte del montaje se hace por encima de la cabeza, ese menor peso reduce la fatiga del personal y facilita corregir o alargar líneas sin maquinaria pesada.
Calibres y tensado para conducir la carga del racimo
Las variedades de mesa que se cultivan en Ica —Red Globe, Sweet Globe, Crimson o Autumn Crisp, entre otras— forman racimos de peso considerable. Por eso conviene elegir el calibre en función de la carga real de la línea, y no al revés. En tramos largos o con mayor separación entre postes conviene subir de diámetro para conservar la firmeza de la línea. Cada diámetro del cable AGROPET® ofrece una carga de rotura distinta:
- Ø 2,6 mm — 300 kgf
- Ø 3 mm — 365 kgf
- Ø 4 mm — 405 kgf
- Ø 5 mm — 616 kgf
El poliéster presenta un alargamiento a rotura cercano al 16 %, de modo que absorbe los picos de tensión provocados por el viento y por el propio crecimiento de la planta sin transmitir toda la carga de golpe a los anclajes. Tensado al 1 % con tensores o con Gripple®, mantiene la línea firme sin reapretados constantes. Y como se anuda a mano, los empalmes y las reparaciones en plena campaña se resuelven en el mismo campo, sin herramientas especiales. Puedes revisar diámetros y usos en la página de producto.
Un cable fabricado para el campo
AGROPET® se fabrica en Europa, en Pego (Alicante), por Textil Villa de Pego, con sistemas de gestión certificados ISO 9001 e ISO 14001 por Bureau Veritas. Es un monofilamento pensado para trabajar a la intemperie: ligero, estable frente al calor y la humedad, y sin los problemas de oxidación que arrastra el acero galvanizado en una zona salina como Ica. Ese menor peso, además, reduce la carga muerta sobre postes y anclajes del parrón.
Además, es un material reciclable al final de su vida útil, lo que ayuda a ordenar la gestión de los residuos del parrón cuando llega el momento de renovar las líneas. Para el productor de uva de mesa de Ica, todo esto se traduce en un emparrado que no se oxida y que exige menos mantenimiento correctivo que el alambre de acero galvanizado.
Foto: Joel Zar (Pexels) · Pexels License
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